INTRODUCCIÓN
El juego es una capacidad inherente al ser humano y, como tal, puede ser el punto de partida desde el que se va a conformar nuestra personalidad. Es sinónimo de diversión y recreo, aunque no es lo único para lo que sirve, ya que el juego también es útil para descubrir, aprender, conocerse a uno mismo y a los demás. Es la forma en que aprendemos a comunicarnos y relacionarnos, antes incluso de saber hablar.
Mediante el juego se desarrollan competencias sociales y académicas que nos preparan para el mundo externo adulto. Por tanto, no podemos ni debemos subestimar la importancia de esta actividad.
Tanto en el colegio, como en el ámbito familiar, los niños emplean parte de su tiempo en jugar, según sus edades y preferencias, ya sea individualmente o en grupo, dirigidos por adultos o libremente, con una intencionalidad pedagógica en unos casos o en otras simplemente lúdica y de relación con los demás, pero en todos los casos implica una maduración de la personalidad del niño.
El presente blog tiene como finalidad explicar la importancia del juego y el material lúdico en la ejecución de la práctica pedagógica, considerando factores intrínsecamente relacionados con las actividades recreativas que necesita el estudiante para potencializar el desarrollo de sus capacidades y habilidades. Dentro de los factores a considerar se menciona al espacio físico que debe utilizarse para la realización de las actividades recreativas, los recursos y materiales lúdicos que se emplean en el proceso de enseñanza-aprendizaje así como las características que estos presentan, la clasificación de los juguetes en función de la edad del niño, etc.

Comentarios
Publicar un comentario